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PASOS DE UNA RUTINA: EMPEZAMOS POR LO BÁSICO

PASOS DE UNA RUTINA: EMPEZAMOS POR LO BÁSICO

Cuidado de la piel

Cada día recibimos tanto en la farmacia como por mail o redes sociales multitud de consultas sobre rutinas personalizadas, que realizamos con mucho gusto. Pero cada vez es más frecuente, debido a la gran cantidad de información que nos bombardea, que queráis incluir activos como el retinol, la vitamina C, peptidos….y productos pero sin saber cómo, y lo más importante, sin saber si realmente son los adecuados para ti o lo que necesita tu piel.

Así que hemos vuelto a lo básico y queremos ayudaros con qué pasos debe tener una rutina de cuidado de la piel y porqué, para que sepáis si debeis incluir cambios.

LIMPIEZA

Es la base de cualquier rutina y es un paso imprescindible mañana y noche. Sí, dos veces al día, aunque no te maquilles o no te pongas cremas, tanto en chicos como en chicas, incluso desde pequeños. Y sólo es cuestión de acostumbrarse, como el lavarse los dientes después de cada comida. Además no vale de nada aplicar una crema o serúm si no tenemos la piel bien limpia para recibirlos, sería tirar el tiempo y el dinero.

Por la mañana es necesario para retirar los restos de grasa que produce nuestra piel por la noche, ademas de los tratamientos de la noche anterior (algunos no se deben llevar durante el día) y para que lo que apliquemos por la mañana se absorba mejor y haga el efecto que buscamos. Y por la noche es imprescindible para retirar la suciedad acumulada durante el día (¿sabes la cantidad de veces que nos tocamos la cara con las manos sucias, pegamos el móvil…?), la contaminación y por supuesto los restos de cremas, protección solar, maquillaje… Siempre recomendamos la doble limpieza nocturna porque nos asegura que la piel quedará perfectamente preparada para todo lo que apliquemos después y para el proceso de regeneración natural que tiene lugar durante la noche. Tenéis un post completo sobre la doble limpieza aquí.

HIDRATACIÓN

Toda la piel de nuestro cuerpo está constantemente perdiendo agua por evaporación y sudoración, incluida la de la cara, que además está siempre expuesta a los elementos. Por ello todas las pieles necesitan hidratación y beber mucha agua no es suficiente. Necesitamos aportar ese agua desde la superficie de la piel y además ayudar para que se pierda la menos posible y que asi nuestra piel luzca jugosa, tersa y con menos arrugas, ya que se marcan más cuanto más seca esté la piel. Incluso las pieles grasas necesitan hidratación (adecuada para ellas eso sí), porque sino conseguiremos un efecto rebote y nuestras glándulas sebáceas producirán más grasa para compensar la falta de hidratación y sólo conseguirás más brillos…

Y además de agua necesitamos nutrientes, la piel está formada por capas de células que necesitan energía para renovarse y “alimento” para sus procesos metabólicos. Las pieles secas necesitarán ingredientes más emolientes, que conserven esa hidratación más tiempo como ceramidas, ácido hialurónico, manteca de karité, aceites….. mientras que las pieles grasas serán más ligeras en textura e incluso con agentes seborreguladores como el zinc, el aceite de jojoba (sí, hay aceites que le van muy bien a las pieles grasas), espirulina…

PROTECCIÓN SOLAR

No nos cansaremosde decir que es imprescindible usar protección solar los 365 dias de año haga sol, nubes o llueva. Incluso si no sales de casa pero estás con el móvil o al lado de una ventana, la luz visible tambien afecta al fotoenvejecimiento y la aparición de manchas en la piel. Como dice la gran Cristina Mitre: “la cara no es negociable”.

Y es que no sirve de nada tener la rutina perfecta con los activos antiedad número uno si no nos protegemos del tremendo daño que la radiación UVB y UVA producen a nuestras células, no sólo manchas y arrugas, sino también cáncer de piel. Hoy en día con la multitud de texturas, fotoprotectores con color e incluso con tratamiento incluido, no hay excusa para no usar proteccion solar a diario. Y no olvides reaplicar cada 2 horas o cuando vuelvas a salir a la calle, hay opciones como polvos, brumas y compactos perfectos incluso si vas maquillada.

TRANSFORMADORES

Son los reyes de las publicaciones en internet: retinol, glicolico, salicilico, despigmentantes... y es que como su propio nombre nos dice son capaces de que notemos cambios en nuestra piel, no siempre imediatos pero sí con su uso continuado. En general, salvo alguna excepción por formulación o concentración, suelen aplicarse en la rutina nocturna sobre la piel limpia.

No son indispensables como los 3 anteriores, pero sí recomendables si queremos tratar acné, manchas, arrugas, flaccidez.… eso sí, hay que escoger el adecuado para nuestro caso y lo mejor es pedir consejo a un profesional para no llevarnos disgustos con reacciones no deseadas. El cuánto, cómo y qué nos aplicamos es muy importante y no suele venir escrito en el envase…

ANTIOXIDANTES

Son un gran complemento al protector solar a la hora de luchar contra el fotoenvejecimiento. Además suelen combinarse con otros ingredientes hidratantes que aportan mejor aspecto a nuestra piel y esa luminosidad tan deseada. La Vitamina C es la reina pero no hay que subestimar a su prima la vitamina E o a su cuñada la Niacinamida. También tienen poder antioxidante la Vitamina A, el ácido ferúlico, la coenzima Q10... ¿Y qué hacen realmente los antioxidante? Pues se unen a los radicales libres que intentan dañar nuestras células y así los “atrapan” e impiden que nuestra piel envejezca por efecto del sol, la polución, el estrés…

Y hay que aplicarlas de manera tópica, sobre la piel, ya que la que ingerimos con los alimentos apenas llega a la piel. Y por cierto, no sólo no producen manchas, sino que ayudan a prevenirlas y aclararlas.

EXFOLIANTES Y MASCARILLAS

Tampoco son imprescindibles pero nos ayudarán a mejorar mucho el aspecto de nuestra piel (y además es un gustazo usarlos…). Nuestra piel se renueva cada 28 dias pero con la edad este periodo se va alargando y por tanto las células muertas se van acumulando en la superficie y le dan ese aspecto apagado y textura rugosa y engrosada a la piel. Además en pieles grasas o con tendencia acneica las impurezas se acumulan y salen granitos con más frecuencia. Lo ideal es realizar una exfoliación una vez por semana ( en pieles más grasas puedes aumentar la frecuencia) y si la acompañas con una mascarilla hidratante y con activos después mucho mejor. Y lo notarás en tu piel.

Para escoger el adecuado hay que fijarse en el tipo de piel, la necesidades y los gustos. Hay exfoliantes físicos, químicos y enzimáticos, y no todos valen para todo el mundo. Ya sabeis que os aconsejamos sin problema cual es el ideal para vosotros.

TÓNICOS, LOCIONES, ESENCIAS

Es el paso intermedio entre la limpieza y el tratamiento. Es cierto que no todo el mundo lo hace pero es cierto que puede potenciar o mejorar el resultado de lo que apliquemos después.

Su función fundamental suele ser equilibrar la piel tras la limpieza y también puede clamar, hidratar o incluso tratar a la vez. Su textura suele ser acuosa, muy ligera y de rápida absorción, lo que hace que este paso no nos lleve mucho tiempo en nuestra rutina.

CONTORNO DE OJOS

Como os hablamos en este post, la piel del contorno de ojos es la más fina del cuerpo y no tiene las mismas necesidades que la del resto de la cara, así que necesita tratamiento específicos. Según tengas ojeras, bolsas, arrugas… necesitarás diferentes activos o texturas. Pero tu contorno ideal existe y nosotros te podemos ayudar a encontrarlo.

Además si lo aplicas bien aumentarás su acción y si lo haces antes del resto de los tratamientos crearás una barrera y lo protegerás de irritaciones por otros activos.

 

¿Qué pasos de la rutina cumples? ¿Cuál te gustaría incorporar? Recuerda que estamos para ayudarte a conseguir una piel sana y bonita y que disfrutes en el camino.

La doble limpieza: el cuidado que cambiará tu piel

La doble limpieza: el cuidado que cambiará tu piel

Cuidado de la piel

Todas deseamos una piel sana y sin imperfecciones y las coreanas (y ahora nosotras) han descubierto el secreto para conseguirla: La doble limpieza. Representa los dos primeros pasos de los 10 que forman la popular K-Beauty (abreviatura de Belleza Coreana) y aunque te dé pereza hacerlo en dos pasos te aseguramos que lo notarás y lo incorporarás a tu rutina nocturna para siempre.

Si todavía eres de las que sólo se limpian la cara cuando se maquillan o lo hacen cuando no les da pereza, probablemente eso tenga la culpa de esos puntos negros en tu nariz, esos poros como cráteres lunares o que esa crema tan buena que compraste no haga el efecto deseado…. Y es que como dice siempre nuestra compañera Marta, seguro que nunca fregarías o encerarías el suelo sin haberlo barrido antes. Si no limpias a fondo tu piel toda crema, sérum, mascarilla, etc que apliques después no se absorberá correctamente y por supuesto no realizará su función y estarás malgastando el dinero y el tiempo.

Como explico Marta con detalle en el evento Beauty Bloggers Chic Madrid en Mayo, la doble limpieza consiste en utilizar primero un limpiador con base en aceite o un agua micelar y en segundo lugar un gel o espuma para lavar con agua y así eliminar toda la suciedad, maquillaje, células muertas, etc.

Si te maquillas los ojos (sombra, máscara de pestañas, eyeliner…) lo mejor es empezar por ahí. Empapa un disco de algodón, o mejor aún usa una toallita Naps, con tu limpiador específico para desmaquillar los ojos y déjalo actuar 10 o 15 segundos sobre el ojo cerrado, antes de retirar con suavidad.¡No frotes! Nosotras te recomendamos Optim-Eyes Lotion de Filorga porque es una loción en tres fases que combina un desmaquillante de ojos bifásico  que elimina instantánemente el maquillaje, incluso el waterproof, con un sérum que hidrata y revitaliza la piel a la vez que fortalece las pestañas. Si lo probáis no querréis otro, es el mejor valorado y más efectivo.

Tanto las bases de maquillaje como los protectores solares poseen una base en aceite. Además la propia piel a través de sus glándulas sebáceas producen grasa, unido a las células muertas que se eliminan todos los días en las capas superficiales de la piel y a la polución ambiental, forman una capa de suciedad que si no se limpia a conciencia llevarán a la aparición de puntos negros, irritación, granos, sequedad…. Ésto no quiere decir que debas frotar tu cara como si no hubiese un mañana, la doble limpieza hay que hacerla suavemente y con productos adaptados a tu tipo de piel que no dañen su barrera protectora natural.

Por todo esto, el primer paso debe consistir en un limpiador que sea capaz de eliminar toda esta suciedad y grasa y por eso lo mejor es un aceite, una leche o un agua micelar. El aceite atrae la grasa al igual que hacen las micelas. Hay aceites, como el de gh Gema Herrerías o  Martiderm, que una vez aplicados sobre el rostro a la vez que masajeamos se emulsionan con el agua (siempre tibia) y se convierten en una leche que al retirarla con agua se lleva el sebo, el maquillaje y todo lo demás.

Si tu piel es muy sensible te recomendaríamos usar en su lugar un agua micelar, que también puedes retirar con una toallita Naps, como la de la línea Sensibio de Bioderma.

Otra opción para el primer paso que gusta mucho a las pieles secas es un bálsamo, como el de Palo de Rosa de Darphin, una delicia que puedes retirar con una muselina lavable como las de Kooch.

El segundo paso consiste en elegir un limpiador con base acuosa, al que si quieres puedes añadir un cepillo o esponja facial para realizar también una exfoliación suave. Puedes utilizar por ejemplo el Gel Sébium de Bioderma o el Gel Acniover de Martiderm si tu piel es acneica /grasa. Sin embargo, si tienes la piel sensible te recomendamos el Gel Moussant Sensibio de Bioderma o la espuma de Boi Thermal. Si tu piel es seca es ideal la Mousse Desmaquillante de Filorga, que limpia con suavidad. La nueva emulsión limpiadora Kire de gh y Cristina Mitre limpia sin resecar y se puede usar como segundo paso y también por las mañanas.

Por supuesto, te recomendamos secarte sin frotar y con una toalla o muselina que no sea la misma que compartes con el resto de la familia. Así te asegurarás una piel limpia, brillante y suave.

Y ahora tocaría seguir la rutina con tus productos preferidos para tonificar, hidratar y tratar tu piel. Incluso aplicar una mascarilla. Pero eso lo dejamos para otro día.

Si tienes dudas sobre la doble limpieza, que productos se adaptarían mejor a tu tipo de piel o lo que se te ocurra déjanos tu pregunta en los comentarios o mándanos un mensaje en la pestaña de Contacto de nuestra página principal.

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